La FCPA no se diseñó para prohibir las atenciones a funcionarios extranjeros, pero sí prohíbe dar a un funcionario cualquier cosa de valor con el fin de obtener beneficios indebidos. El pago corrupto puede adoptar la forma de dinero en efectivo, regalos, viajes, entretenimiento o incluso donaciones benéficas. Por ejemplo, una empresa farmacéutica utilizó donaciones benéficas a una pequeña organización local dedicada a la restauración de un castillo, dirigida por un funcionario de un gobierno extranjero, para inducir al funcionario a orientar negocios hacia la empresa. Bajo la FCPA, siempre que el pago —que puede ser cualquier cosa, desde un viaje a Las Vegas hasta una donación filantrópica— se realice con intención corrupta, está prohibido.

Una nueva era para la fiscalización tributaria del Reino Unido: por dentro del “innovador” programa de recompensas para informantes del HMRC
Durante décadas, el referente mundial en la lucha contra los delitos financieros ha sido el modelo estadounidense de recompensas para denunciantes: un sistema que incentiva a personas con información interna…



